miércoles, 11 de enero de 2012

No despertará, jamás.

Es difícil tenerte ahí, y no poder conversar; poder abrazarte y no sentir el tuyo. Imaginar que estas durmiendo, pero saber en realidad que Morfeo no es el causante de tus ojos cerrados, si no, una calavera vestida de negro llamada Muerte.
Quiero tapar mis oidos y cerra mi corazón para no escuchar ni sentir, los llantos de una viuda desconsolada, que no entiende por que se cizañan con su dolor, con un amor que es sólo suyo. A hijas que reclaman a su padre. A nietos que sollozan tu partida.
Espero esa calavera disfrute de tu compañía en el camino hacia aquel lugar, tanto como nosotros disfrutamos de la tuya.